lunes, 28 septiembre
Requena Ciudad Española del Vino ha estado muy presente este fin de semana en Dénia como patrocinador destacado de la exitosa edición del D*na Festival, la gran cita que convierte a la capital de la Marina Alta en el epicentro de la gastronomía mundial. En un certamen donde el respeto por la tierra y la cultura culinaria compartida son la norma, el municipio del interior valenciano se ha consolidado como un escaparate excepcional para poner en valor el producto de proximidad ante el resto de España.
Requena (28/09/26)- Nota de prensa de 5 Barricas
Durante las intensas jornadas vividas en el paseo de la Marineta Cassiana, el stand de la capitalidad requenense se transformó en uno de los grandes polos de atracción de la feria. Ejerciendo de anfitrión, el concejal de Agricultura de Requena, Lucio Cabrera, atendió a las dos grandes figuras del fin de semana: el tres estrellas Michelin Quique Dacosta (director creativo del festival) y el mítico Ferran Adrià, encargado de poner el broche de oro a esta edición.
Cabrera les explicó de primera mano qué significa para la localidad ostentar la capitalidad del vino. Un relato de arraigo y tradición que ambos chefs pudieron saborear in situ gracias a dos de los máximos emblemas del territorio que también fueron protagonistas en la cita: los excelentes cavas de Requena y el tradicional bollo requenense.
Pero el trajín en el espacio de Requena no se limitó a las grandes estrellas de los fogones. Tras el gran ambiente vivido durante las visitas del sábado por la noche, el domingo a mediodía el estand se vistió de gala para recibir una importante visita institucional. La Consellera de Turismo, Marián Cano García, y el equipo de Gobierno de Dénia, encabezado por su alcalde, Rafa Carrió, y diversas concejalas de la corporación, se acercaron a conocer de primera mano la propuesta requenense. Las autoridades locales se mostraron interesadas en descubrir qué supone para la localidad del interior este título de Ciudad Española del Vino y las sinergias que genera con un destino turístico y gastronómico de la talla de Dénia.
Requena ha querido ir más allá de la mera exposición. Dentro del extenso programa de actividades de estos dos días, la ciudad tomó la palabra protagonizando uno de los talleres más singulares de la programación. Bajo el título “Del Mediterráneo a la viña – Requena el paisaje que se bebe”, el público pudo adentrarse en la riqueza enológica del municipio a través de una cata de cuatro referencias con sello propio: el Cava Nº1 de Dominio de la Vega, Pasión de Bobal Blanco de Raíces Ibéricas, el rosado Avispero de Bodegas del Valle y el tinto Adnos de Coviñas, un viaje a la esencia de la comarca elaborado con viñas viejas de la autóctona uva bobal.
Con acciones estratégicas como esta, Requena continúa llevando su capitalidad a acontecimientos de máxima repercusión, apoyándose en pilares inquebrantables como sus 2.700 años de historia ininterrumpida, un patrimonio único plasmado en las Cuevas de la Villa, el Parque Natural de las Hoces del Cabriel y la excelencia de la D.O. Utiel-Requena y sus cavas de altitud.
Esa misma excelencia y pasión por el producto fue el hilo conductor del cierre del D*na Festival este domingo. En una edición marcada por una elevada afluencia de público, el certamen reivindicó la generosidad de quienes preservan y hacen accesible el saber culinario. «El conocimiento de un pescador, de un agricultor o de un productor tiene tanto que enseñarnos como el de un gran cocinero. Todo ese saber forma parte de nuestra cultura gastronómica y tenemos la responsabilidad de transmitirlo», explicaba Dacosta.
La presencia de Ferran Adrià adquirió un significado especial en este planteamiento. El creador de elBulli llevó al Escenario del Mar su visión sobre el futuro más cercano, debatiendo sobre cómo tiene que ser la cocina en casa en este 2026, un mundo acelerado en el que no tenemos tiempo para dedicar horas a los fogones. Adrià se mostró muy agradecido por la oportunidad de disfrutar de Dénia, a la que calificó como «uno de los mejores sitios para comer en España», destacando la asombrosa capacidad del festival para acercar la alta gastronomía al gran público.
Durante dos días, esa cercanía se ha respirado a lo largo de los más de 800 metros del paseo de la Marineta Cassiana. Por los escenarios han desfilado nombres de la talla de Paco Roncero, Óscar Molina, Paola Freire o Nazario Cano, compartiendo espacio con productores y artesanos. Como bien señalaba el chef madrileño Paco Roncero, la magia de este encuentro radica en que «se acortan totalmente las distancias», permitiendo a los profesionales relacionarse directamente con los productores y con la gente que simplemente ama la gastronomía.