El Ayuntamiento de Requena instala 6 contenedores de recogida de aceite de uso doméstico
Leer más
AVA-ASAJA advierte de que el Gobierno dificultará y encarecerá la gestión de las comunidades de regantes
Leer más
Utiel pone en marcha un servicio psicológico para jóvenes
Leer más

EL OBSERVATORIO DEL TEJO/ JULIÁN SÁNCHEZ

Aún no se han apagado los últimos ecos de la debacle electoral que el Partido Popular padeció el pasado día 24 y ya se están apreciando los ecos del desastre. De nada sirven los parapetos y eufemismos empleados por las portavocías más significativas del partido anunciando una victoria electoral que ni ellos mismo se han creído Lo cierto y verdad viene a ser que, de momento, y puede ser todavía mucho peor de aquí a unos meses, la izquierda radical y la menos radical, le van a cerrar el paso al hasta ahora todopoderoso PP, en innumerables organismos locales y autonómicos de toda España. Nadie parece querer nada con el Partido Popular y, como puede suponerse, únicamente estamos en el principio.

En nuestra Comunidad, la cosa continúa en franco deterioro y caída libre, y no sabemos cuándo puede parar esta calamidad. Encontrándome en el comienzo de la construcción del presente artículo, me llega la noticia, ya nada extraña por cierto, de que Serafín Castellano delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, ex conceller, ex alcalde de Benissanó y ex secretario regional del PP valenciano con Alberto Fabra, acababa de ser detenido por la policía por mandato del juzgado de Instrucción número 1 de Sagunto, en funciones de guardia. De las pesquisas correspondientes queda encargada la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y supuestamente los cargos que se le atribuyen, en un principio, son los de presuntos favores a una empresa a la que le adjudicó contratos para la extinción de incendios cuando ocupaba el cargo de conceller de Gobernación. Según las investigaciones Castellano coincidió con el presidente de esta firma en diversas cacerías.

Lo primero que uno puede llegar a pensar tras este nuevo affaire, es el interrogante de cuándo y cómo va a salir el siguiente, porque esto es un pozo sin fondo donde no va a quedar títere que mantenga la cabeza sobre el cuello. Todavía resuena el eco en mis oídos de la comparecencia de Castellano en la noche del pasado domingo ante los medios con cara de circunstancias realizando la siguiente manifestación textual: «Hay que tomar las decisiones para remontar lo antes posible» (sic). Camino llevamos.

El pastor ha enfermado, indudablemente, pero la enfermedad ya viene mostrando su gravísima sintomatología hace mucho tiempo, lo que sucede viene a ser que, mientras que la cosa marchaba, nadie quería prestar atención a los estornudos pero, como siempre sucede en estos casos, se comienza estornudando y se termina falleciendo de pulmonía doble, simplemente porque no se ha querido emplear la correspondiente penicilina al respecto cuando el médico la recetó.

Apareció el caso Gürtel (Correa en alemán), con sus flamantes trajes y demás estipendios que el “generoso” empresario  Francisco Correa Sánchez, trajo hacia nuestra Comunidad y que propició el cariño de nuestros principales dirigentes “Paco, te quiero un huevo”  cuyas ramificaciones ascendieron hacia el denominado caso Bárcenas, que constituye una derivación del Gürtel que, recordemos, instruye el proceso de una contabilidad B del Partido Popular la cual, por supuesto, no declaraban a la Hacienda Pública española, con recepción de donativos ilegales de constructoras y entrega de dinero negro en sobres a los dirigentes del partido más significativos.

Pero todo esto no era verdad, según ellos. Lejos de atajar la trama se apresuraban a disimularla y negarla como el invento de un artero infundio sobre la honorabilidad de gente intachable. Para ello no dudaron en destruir discos duros de ordenador, anatemizar a Bárcenas, a Correa, al Bigotes y hasta el juez instructor Baltasar Garzón, quien fue separado del caso tras haber sido suspendido por el Consejo General del Poder Judicial, como consecuencia de una denuncia penal.

Todo aparentaba que iba a quedar en agua de borrajas, pero la metástasis era tan profunda que el enfermo empeoraba día tras día y el cáncer originario del caso Bárcenas y sus derivados, continuó enlazando con el de la denominada Operación Púnica, donde otra trama formada por políticos y empresarios crearon una extensa red delictiva que presuntamente facilitaba la adjudicación de servicios públicos en los últimos dos años por valor de más de 250 millones de euros, a cambio del pago de comisiones ilegales. El Popular Francisco Granados, ex número dos de Esperanza Aguirre en el gobierno de la Comunidad de Madrid y persona que predicaba su incuestionable honorabilidad con suma frecuencia en los diferentes medios fue su principal implicado.

El siguiente caso es el de las tarjetas black de Caja Madrid con su cabeza visible Rodrigo Rato, ex Vicepresidente del Gobierno con el PP y expresidente de Bankia. Rato vino a ser uno de los primcipales implicados en el escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid que incluía a consejeros y directivos de la entidad y a políticos de todos los partidos entre los que se encuentra ex Presidente de la Generalitat Valenciana José Luis Olivas. El despilfarro cometido por todos ellos alcanzó un total de 15,5 millones de euros entre 1999 y 2012.

Volviendo a Valencia, recordaremos los casos de Carlos Fabra, Rafael Blasco y Juan Cotino, y enlazaremos todo con el penúltimo proceso acaecido poco tiempo antes de las actuales elecciones, justo inmediatamente después de presentar a los candidatos populares de nuestra Comarca en San Antonio. Alfonso Rus, el dicharachero presidente de la Diputación Provincial y del Partido Popular valenciano y alcalde de Xátiva, ese mismo individuo que llamó “burros” a sus propios votantes por haberle creído la ocurrencia de prometer llevar la playa a su pueblo, aparece en una filtración sobre unas cintas de audio donde se encuentran unas comprometidas grabaciones sobre una presunta trama de comisiones, entregas de dinero, sobornos o conversaciones en las que se hablaría con un total desprecio al ordenamiento jurídico español.

Problemas va a tener Cristina Cifuentes para convencer a Ciudadanos a efectos de que le apoyen la investidura a la Presidencia de la Comunidad madrileña como consecuencia del “Caso Ballarín” que, para quien no conozca el tema, se trata de un edil municipal en cargos de concejal presidente del Distrito de Moncloa-Aravaca, quien fue acusado de haber ordenado hacer un informe técnico amañado y “elaborado a la carta» para justificar una resolución municipal que evitaba cumplir una sentencia firme de 2007, ordenando revertir la legalidad urbanística o derribar un aparcamiento. Dicho concejal estaba incluido en el lugar número 7 de la lista que encabezaba Cifuentes para la Comunidad de Madrid, pese a estar imputado desde enero por delitos de prevaricación, falsedad documental y desobediencia. No obstante es mantenido en la lista como consecuencia de que actualmente no se encuentra en situación de imputado “tras retirar los demandantes la querella». Me parece una razón un tanto peregrina para tratar de evitar la tozuda política contra la corrupción que el partido de Albert Rivera mantiene.

Y ahora nos preguntamos ¿Ha tenido que ser la evidencia de la inevitable muerte del pastor la que haya puesto el rebaño en pie? Porque hasta hace unos días, si te atrevías a levantar la voz se te comían. Hoy ya no, ahora estamos asistiendo a la revolución indignada de la comunidad pepera. Juan Vicente Herrera, amaga con marcharse y no presentar su candidatura a la investidura a finales de junio para optar por quinta vez a presidir el Gobierno de Castilla y León. Diputados hasta ahora sumisos y obedientes como  Cayetana Álvarez de Toledo dispara su batería al raso diciendo cosas parecidas a lo que en septiembre pasado manifestara su compañera en la Asamblea de Madrid María Teresa Gómez-Limón al abandonar el partido por divergencias políticas y, muy probablemente vamos seguramente a ir viendo rápidamente crecer el rol.

En nuestra provincia, alcaldes peperos tales como Juanjo Medina, Emilio Llopis, Vicente Ibor, Mª Carmen Contelles, Sergio Muniesa, Alfredo Castelló, Rafael Soler, Rafael Pérez y Alfonso Novo, así como varios concejales en representación del Ayuntamiento de Valencia, efectuaron comparecencia pública cargando contra la marca “maldita” del P.P. echando la culpa de su derrota a los casos de corrupción y a la desorganización en campaña centrando su furor sobre Mariano Rajoy y Alberto Fabra, solicitando igualmente la ‘cabeza’ del ministro Montoro, de Mª Dolores de Cospedal y Ana Mato, comparando a Marcos Benavent, el comisionista de Imelsa con el propio Bárcenas; hipócrita cuestión, si consideramos que el propio  Juanjo Medina, el alcalde caído de Genovés, era la mano derecha de Alfonso Rus en la Diputación valenciana.

Hasta nuestro Javier Berasaluce efectuó sus pinitos de cerrada crítica hacia la política de su hasta ahora admiradísimo presidente Mariano Rajoy, en un florido vídeo que editó el diario “El Mundo” ampliamente difundido por las redes sociales. Habría que preguntar tanto a Javi como a su compañero de Utiel José Luis Ramírez si únicamente se puede deber la enorme sangría de votos padecida por sus candidaturas en ambas ciudades a la nefasta política de su presidente cuando, por el contrario su compañero en Venta del Moro Luis Francisco López Yeves, militante igual que ellos en la formación del Partido Popular, ha aumentado su granero de votos, doblando al único partido de la oposición  el PSOE en actas de concejal, manteniendo la mayoría súper absoluta de forma incontestable. Es como para hacérselo pensar muy detenidamente o, si no, que le pregunten a Luisfran, a lo mejor él podría abrirles definitivamente los ojos.

Cada cual recoge lo que siembra, los propulsores de la aparición del fenómeno “Podemos” que va a arrojar a gran parte las gentes de nuestra comunidad y del propio estado a los pies del radicalismo más feroz, no son realmente los Iglesias, Errejón y Monedero, ni mucho menos, éstos únicamente son la consecuencia, los impulsores de este monstruo del radicalismo es realmente la derivación del bipartidismo hacia una política de devastación y rapiña que ha venido esquilmando los bolsillos y los derechos de millones de ciudadanos/as quienes no hemos hecho otra cosa que trabajar y contribuir, muy a nuestro pesar, al forzado enriquecimiento de esta jauría de lobos sedientos de poder y de peculio, quienes no han tenido bastante con beberse el mar, si no que todavía, tras haberlo dejado prácticamente seco, han solicitado se les sirviese un nuevo vaso de agua porque, sencillamente, ni aun así podían aplacar su sed..

El pastor agoniza gravemente y hasta los parásitos huyen de su famélica piel. Hasta ahora eran felices tratando de embutir sus chupópteros aguijones sobre las fluyentes arterias del lustroso mayoral. Pero ya no, el pastor expira y no aparenta tener solución, dejando el redil en manos del azar y de la actitud iracunda de los depredadores que pululan salvajes por la majada. No supieron reaccionar a tiempo e indicar a su guardián el verdadero camino para propiciar un apacentamiento afable y solidario, libre e igualitario, estaban demasiado ocupados en pastar tan alegre como devastadoramente.

Lo decía siempre mi abuela: “Donde no hay regla, ella sola se impone”. Y se ha impuesto, vaya si se ha impuesto, veremos hasta donde llegan sus consecuencias.

Julián Sánchez

Comparte: Cuando el pastor muere el corral se alborota