lunes, 15 junio
Utiel (15/06/26)- Ayto.
El municipio de Utiel vivió una de sus jornadas más mágicas y cargadas de simbolismo con la celebración de la décima edición de «Utiel, 250 años a la luz de las velas». El casco histórico de la ciudad se transformó en un escenario cautivador, donde más de 30.000 velas iluminaron los rincones más emblemáticos, conmemorando el histórico voto de fe de 1764.
La jornada inaugural contó con la presencia del alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, quien estuvo acompañado por el reconocido pintor utielano Felipe García Haba y la presidenta de la Agrupación Escénica Enrique Rambal, Lourdes Herrero. Juntos, fueron los encargados de realizar el encendido de la primera vela, dando inicio a un recorrido que invitó a la reflexión, la historia y la celebración de las raíces utielanas.
El acto de apertura estuvo amenizado por la emotiva actuación de la Masa Coral Utielana, seguida de una representación teatral a cargo de la Agrupación Escénica Enrique Rambal, quienes acercaron al público el origen histórico de esta festividad, permitiendo a los asistentes sumergirse de lleno en el legado de la ciudad.
Un reconocimiento al esfuerzo colectivo
Durante la jornada, el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, puso en valor la trayectoria de este evento y agradeció la implicación de toda la ciudadanía:
«Esta edición no es una edición más, es la décima y llegar aquí ha sido un trabajo muy duro. Es por ello que queríamos agradecer a todos los que habéis hecho posible que hoy estemos aquí. A todos los organizadores de este año, pero también de ediciones anteriores que han estado colaborando para que este evento fuera un éxito. A todas las instituciones, a todas las asociaciones de Utiel, y a todas las personas que han estado colaborando año tras año. Todos y cada uno de ellos tienen que ser merecedores de nuestro reconocimiento.»
El origen histórico
La celebración conmemora un hecho ocurrido en 1764, cuando la cofradía de labradores y colmeneros de Utiel, en un acto de fe para pedir el fin de una prolongada sequía que amenazaba las cosechas, iluminó la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Según la leyenda, se encendieron tantas velas como abejas tenía un enjambre encontrado en una colmena. Tras el acto, la lluvia finalmente llegó, y aquel momento quedó grabado en la memoria histórica de la ciudad.
Una experiencia única
Tras el acto inaugural, miles de vecinos y visitantes se fundieron en un recorrido pausado por nuestro casco histórico. Más que una celebración estética, «Utiel, 250 años a la luz de las velas» se ha consolidado como un faro que guía nuestra identidad colectiva. Al apagar la última vela, no solo guardamos el recuerdo de una noche mágica, sino que renovamos el compromiso de toda una ciudad con su historia; un legado que, gracias a la ilusión y el esfuerzo compartido, promete seguir brillando con más fuerza en cada edición venidera.