lunes, 2 noviembre
DOCUMENTO DEL MES DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE REQUENA DE NOVIEMBRE DE 2026
Requena (02/11/26)- Archivo Municipal de Requena
En este mes de noviembre se va a celebrar el XII Congreso de Historia Comarcal que analizará las incidencias climatológicas y meteorológicas en la Meseta de Requena-Utiel desde una perspectiva histórica, contemporánea y futura. La DANA de 29 de octubre de 2024, con consecuencias catastróficas para la Meseta de Requena-Utiel, pone sobre la mesa los desastres meteorológicos que con mayor frecuencia nos acaecen.
Las tempestades más funestas registradas en la comarca son la de la Noche de Santa Sabina (27 de octubre de 1728), el diluvio o aluvión de 1805, las inundaciones de septiembre de 1907 y la pasada DANA. En el documento del mes nos retrotraemos al gran temporal de lluvia, piedra y rayos conocido como el «Diluvio» o «Aluvión» de la noche del 16 de septiembre de 1805.
La transcripción de las actas de la sesión del 18 de noviembre de 1805 y siguientes nos ofrecen un escenario verdaderamente dantesco. La literalidad de las actas y la crónica del historiador Herrero y Moral llegan a impactar emocionalmente y reflejan el susto y drama vivido en la población ante la larga y potente tormenta eléctrica y todo lo que el cielo precipitó en una noche recordada por su oscuridad..
Entre los daños que se detallan aparecen:
Entre las medidas propuestas acordaron:
«sobre aber inutilizado la mayor parte de la siembra a destruido caminos, puentes, molinos, presas y azequiadas con daño de muchos edificios de la poblazión y caserías de campo, desgracias de personas y ganados, en términos que se haya el pueblo todo en la maior consternazión y miseria».
Sabemos por actas posteriores que los impuestos no fueron perdonados, exigiéndoseles su pronto pago.
Otra perspectiva nos la aporta el cronista decimonónico Herrero y Moral quien narra los hechos basándose en la memoria oral recabada a su abuelo. La vecindad ya tuvo un anuncio astronómico la anterior noche del 15 al 16 de noviembre del 1805, pues se vio en el cielo una señal que atemorizó al vecindario. Era una constelación del hemisferio boreal compuesta de treinta y un o treinta y dos estrellas que es la actual constelación de Draco. Apareció por el norte, por encima del convento de San Francisco. Para el cronista, ese presagio era un aviso enviado por Dios, lo que era habitual cuando por designio divino se quería afligir con tempestades torrenciales a un pueblo como pago por sus pecados. La población, que era ya conocedora de esta constelación atmosférica, estaba atemorizada esperando la tempestad.
Herrero y Moral describió la tormenta como aterradora por todo el aparato eléctrico que conllevaba y la oscuridad total, jamás vista en sus palabras, que se produjo en Requena. Los vecinos no paraban de escuchar los truenos y ver los relámpagos durante toda la noche, lo que les llevó a pensar que llegaba el fin del mundo.
Los franciscanos a medianoche descubrieron el Santísimo Sacramento en su convento para pedir misericordia y perdón desde su coro para las almas de los ya fallecidos y los que falleciesen en la aciaga noche.
En definitiva, el «semidiluvio», para Herrero y Moral, fue más abundante y causó más daños que la tristemente célebre Noche de Santa Sabina de 1728.
Para saber más.
. HERRERO Y MORAL, Enrique. Historia de Requena. Requena, Centro de Estudios Requenenses, 1990, 342p. Reproducción facsímil de la edición de 1890.
. LATORRE ZACARÉS, Ignacio. “Recorrido histórico por fenómenos y desastres meteorológicos en la Meseta de Requena-Utiel”. El Trullo, invierno de 2025, p.97-103.
. MARTÍNEZ MARTÍNEZ, José Luis. Calamidades y efemérides en Utiel durante los siglos XVII-XX. Utiel, José Luis Martínez, 2025, 142 p.