jueves, 20 agosto
Las tormentas estivales registradas entre el 10 y el 15 de agosto asestan un duro golpe al sector agrario de la comarca. Con la cosecha en fase avanzada, el viñedo es el cultivo más perjudicado en San Antonio y Utiel, mientras que Sinarcas sufre serios daños en el cereal pendiente de segar.
Valencia (20/08/26)
Un violento episodio de tormentas y granizo dejó un balance desolador en la comarca de Requena-Utiel. Según las estimaciones iniciales de La Unió Llauradora, las pérdidas directas ascienden a 5.059.483 euros y la superficie agrícola afectada alcanza las 7.389 hectáreas, lo que sitúa a la comarca como la más perjudicada por este temporal en toda la Comunidad Valenciana.
El impacto económico se concentra de forma alarmante en el viñedo, justo en las semanas previas a la vendimia, cuando la uva se encuentra en un estado madurativo muy vulnerable. Los impactos de la piedra no solo provocan la caída del fruto, sino que dañan los racimos que quedan en la cepa, depreciando la cosecha hasta hacerla inviable comercialmente. En total, las pérdidas en el sector vitivinícola comarcal se cifran en 3.944.448 euros, repartidas principalmente entre Utiel (2.109 hectáreas de viña dañadas) y la pedanía de San Antonio de Requena (alrededor de 2.000 hectáreas afectadas).
El pedrisco también ha castigado severamente a otros cultivos leñosos de la zona:
Por su parte, el término municipal de Sinarcas ha sufrido las consecuencias del temporal en el sector cerealista. La piedra ha golpeado 257 hectáreas de cereal que aún no se habían podido cosechar debido a las restricciones de maquinaria impuestas este verano para prevenir incendios forestales. Las pérdidas en este cultivo rozan los 91.000 euros.
Desde La Unió advierten de que estas cifras corresponden únicamente a los daños directos sobre las cosechas actuales, sin computar aún los destrozos en la madera, la capacidad productiva de las cepas para los próximos años o las infraestructuras de las fincas.
Ante esta situación, LA UNIÓ reclama a la Conselleria de Agricultura que realice una valoración urgente y detallada de los daños en todas las zonas afectadas y articule las medidas de apoyo necesarias para los productores que hayan sufrido pérdidas significativas, así como medidas fiscales, financieras y cualquier otra actuación que permita la recuperación productiva de las explotaciones afectadas.
En el caso de las explotaciones aseguradas, la organización solicita también la máxima agilidad en las peritaciones de Agroseguro, para que los agricultores puedan conocer cuanto antes las indemnizaciones correspondientes y no se demoren los pagos.
LA UNIÓ insiste asimismo en la necesidad de adecuar y reforzar los instrumentos de aseguramiento agrario ante una realidad climática en la que los episodios extremos tienen un impacto cada vez mayor sobre la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones de la Comunidad Valenciana.