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Requena (31/03/20)

No sé por qué, yo, un vulgar trabajador que me esfuerzo a diario para que mi hijo pueda tener un porvenir en su vida, para poder llevar una vida tranquila. No sé por qué debemos ser gente como yo  los que tengamos que perder horas de las que no disponemos para tener que litigar, enfrentar y discutir con la Administración Pública, que en teoría debía dedicarse a hacernos la vida más sencilla y agradable. No sé por qué tengo que levantarme por las mañanas disgustado porque la Administración Pública esté presionando a los derechos de mi hijo como alumno y a los míos como padre para que sus estudios los pueda desarrollar en la que es su lengua propia, el español. ¿No deberíamos ser más tolerantes con las necesidades del prójimo?

El jueves 23 vinieron el señor Secretario Valenciano de Educación Miguel Soler y su acompañante Marius Fullana, el presidente de la privada confederación de Ampas FAPA Valencia (pro enseñanza en valenciano), a exponer unas charlas informativas sobre la Ley de Plurilingüismo a Requena y a Utiel tras las importantes y tensas manifestaciones en su contra realizadas en la Vega Baja, Requena, Utiel y otras 9 localidades.

Los padres y alumnos nos enteramos en los Consejos Escolares, mediante los directores de centro, de que en el curso 2020-2021 se iba a implantar ya esa ley en todos los cursos, y que según la información que habían recibido de Consejería, era obligatorio el primer año un mínimo de un 25% de asignaturas en valenciano, entre un 10-15% en inglés, y un mínimo de un 25% en castellano, en todos los cursos. También nos dijeron que por lo menos en cada una de las lenguas debía darse una asignatura troncal como matemáticas, historia, biología, física y química, etc. (en la ley añaden “o análoga”, de lo cual no sabemos su significado, un tanto laxo). Añadieron también que la ley decía que su intención era progresar en el porcentaje de valenciano hasta llegar a un mínimo del 50% del total (en la Ley aparece expresando que su intención es “promover” el valenciano al ser una lengua minorizada, según la Ley de uso y enseñanza del valenciano y el Estatuto de autonomía).

Tras esta información de los centros educativos, y después de haber estudiado como Ampas y como padres esa Ley, llegamos a la conclusión de que la Ley dice las cosas muy claras en cuanto a porcentajes y a su intención de imponer al valenciano como lengua vehicular de enseñanza desplazando al español. Por otra parte han redactado la Ley para que pueda ser muy interpretable, o bien de muy difícil interpretación, dejando abierta, muy abierta, a Consejería de Educación Valenciana la forma subjetiva o personal de aplicarla, pero sólo a favor de la imposición del valenciano. Analizando la situación he llegado a la conclusión de que Consejería de Educación nos lanzó un globo sonda a los centros educativos a ver si, por cansancio, tolerábamos y apechugábamos, como siempre hacemos, y así introducirían el nivel lingüístico de valenciano que a ellos les apeteciera, y además conseguirían que accediéramos a eliminar el derecho de exención de las comarcas castellano hablantes. Pero tuvieron la mala suerte de que los padres y los alumnos reaccionáramos negativamente y con indignación, llegando el malestar a los medios de comunicación y acabando en concentraciones o manifestaciones en contra.

En los siguientes días desde el comienzo de nuestras protestas, observamos con asombro, y no sin un cierto aire de satisfacción, que la Administración, tanto regional como municipal, lanzaban mediante redes sociales y la difusión desde las Ampas de Fapa Valencia, una campaña exponiendo que las conclusiones a las que habíamos llegado padres y alumnos eran mentira, y que iban a venir a darnos charlas informativas desde la Generalidad, como así hicieron este jueves pasado.

Sobre la charla sobre la charla de Miguel Soler y Marius Fullana recuerdo que:

1/ Fue degradante que la gente de Soler prohibieran grabar a los medios de comunicación locales.

2/ Los padres pidieron que se aportase por escrito y firmado lo que exponía el señor Soler, para que se confirmara como ley, a lo que respondió que no, que era más importante que viniera a decírnoslo personalmente. (No nos podemos fiar de las palabras que se lleva el viento)

3/ Dijo Soler que la Ley está para cumplirla. (Si está para cumplirla, ¿por qué afirmó entonces que no se va a cumplir, que apenas llegaría a un 17% en valenciano según elija el centro?¿Han tenido en cuenta la opinión de los padres para redactar la Ley?)

4/ Dijo que no se van a dar asignaturas troncales en valenciano ni inglés si no se quiere. (Por lo tanto no se va a cumplir la ley que obliga a una troncal o “análoga” mínimo en ellas)

5/ Dijo que no se va a obligar a ampliar las horas en valenciano en futuros años (Por lo tanto el artículo que indica que hay que “promover” el valenciano hasta un mínimo de un 50% no se cumpliría)

6/ Dijo que los niños que tengan problemas de salud para adaptarse a las clases en valenciano serán atendidos con nuevas dotaciones presupuestarias. (Pero seguirán en las mismas clases en valenciano, con lo cual no solucionarán su problema)

7/ Dijo que van a ser los centros educativos los que elijan libremente los planes lingüísticos. (Aunque deberán cumplir la ley, y si a Consejería no le gusta el plan lo puede cambiar)

8/ Dijo que los estudiantes que quieran su enseñanza en español o valenciano tendrán que ceñirse a lo que se les aplique con la ley, tanto los de Requena que no quieran valenciano, como los de Oliva que no quieran castellano. (Esto rompe nuestra ambición de que exista libertad de elección de lengua, tanto para los de Requena como para los de Oliva).

9/ Reafirmaron que nuestra obligación es conocer las dos lenguas oficiales de la Comunidad, el valenciano y el castellano, porque alguien de Oliva o de Requena debe ser atendido en su lengua siempre. (¿Por qué debe ser el Estado el que diga cuál es nuestra lengua y no nosotros mismos?¿La excusa para estudiar en valenciano es que todos vamos a ser funcionarios en Valencia o Cataluña o Baleares?¿Acaso no hay otras maneras menos traumáticas de que la Administración atienda en las dos lenguas?)

Lo que vi en la charla es unos padres tensos por la impotencia de la imposición de una Ley que no queremos, y la mala educación del representante de la Administración, Soler y el de FAPA Valencia, Fullana, tratándonos de incultos, pueblerinos, mentirosos y maleducados.

¿Qué es lo que quiere la Generalidad Valenciana?, ¿que seamos sumisos y aceptemos una imposición traumática sin ni siquiera protestar? Esa Ley, y todo lo que conlleva, a muchos de nosotros no nos gusta nada y vamos a luchar todo lo que podamos para que no se lleve a cabo. Es una ley que nos impone a corto y medio plazo una lengua que no consideramos nuestra, que perjudica en sus estudios a nuestros hijos y que tiene una implicación política clara basada en la implantación de una nueva nación que no nos gusta, la mal llamada “Paisos Catalans”.

En fin, si acudimos a lo que dijo en TV Orihuela el alcalde de Rafal, y repitió el secretario de Educación Miguel Soler en estas charlas de Requena y Utiel, en la que aseveraban que “promover (el valenciano) es promover” y “no es otra cosa”. ¿Qué querrán decirnos con esta frase? Pues que han puesto esa palabra en la Ley para liarnos e interpretarla según les venga en gana.

De un padre que quiere libertad para elegir.

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