viernes, 28 agosto
El colapso del suelo de una vivienda el pasado 15 de agosto obligó a desalojar a una vecina inmediatamente con tan solo su pijama y una bata, dejando atrás todas sus pertenencias, así como a la familia inquilina de la casa derrumbada, mientras los daños amenazan a cuatro propiedades colindantes
Requena (28/08/26)- Redacción
El histórico barrio de La Villa de Requena vivió un importante susto el pasado 15 de agosto tras el derrumbe parcial de una vivienda ubicada en la emblemática Cuesta del Cristo. El colapso del inmueble ha puesto de manifiesto la delicada situación del entramado arquitectónico del casco antiguo, donde el suelo de la propiedad cedió hacia las cuevas subterráneas que discurren bajo el barrio. La caída de la estructura arrastró consigo una gran masa de restos y desperdicios acumulados en el interior, obligando a precintar por completo el perímetro afectado ante la seria amenaza de que se produzcan nuevos desprendimientos. El siniestro se convirtió en un peligro directo para las viviendas colindantes debido a la peculiar construcción tradicional de la zona, en la que los inmuebles y sus cuevas se entrelazan.
La gravedad del suceso obligó al desalojo inmediato de los ocupantes de las viviendas afectadas. Por un lado, la familia alquilada en el inmueble donde se originó el colapso, que se le ofreció alojamiento temporal en un hotel de Requena donde todavía permanece hospedada.
Por otro lado, una de las vecinas más afectadas, cuya vivienda se ubica colindante, tuvo que ser evacuada a toda prisa con lo puesto: vistiendo únicamente su pijama y una bata, y dejando atrás absolutamente todas sus pertenencias.
Aunque desde el consistorio también se le ofreció alojamiento en un hotel, esta vecina prefirió quedarse de forma provisional en casa de una persona cercana.
Entre lágrimas, dicha vecina confiesa el profundo temor que siente a alejarse de su hogar ante la preocupación de que alguien pueda entrar a quitarle sus pertenencias. A esta dura situación se suma la incomprensible tardanza de su seguro particular, que a pesar del parte tramitado todavía no ha acudido al lugar para evaluar los daños.
La preocupación entre los residentes de las cuatro propiedades colindantes es máxima, ya que los daños estructurales continúan manifestándose. En la vivienda contigua más afectada, las vigas del suelo del comedor han cedido y han bajado más de un palmo, reflejando el fuerte impacto que ha sufrido el firme tras el movimiento de tierras.
El inmueble donde se produjo el desprendimiento se encontraba alquilado, y presuntamente carecía de una instalación convencional de saneamiento e inodoro. Al parecer, las aguas residuales se vertían presuntamente de forma directa hacia la cueva inferior mediante garrafas de agua, acumulación a la que se sumaría una importante cantidad de enseres y desperdicios en el subterráneo, lo que se presupone que habría acelerado el deterioro del terreno y el posterior colapso.
Ante esta situación, la Policía Local acordonó e instaló el precinto de seguridad en todo el entorno, mientras el Ayuntamiento de Requena activaba las medidas correspondientes.
El concejal delegado de Urbanismo, José Luis Barrera Gabaldón, ha explicado para este medio de comunicación, que los técnicos municipales inspeccionaron el inmueble tras el desprendimiento para valorar su estado y emitir la orden de ejecución dirigida a los propietarios. La resolución municipal establece un plan de actuación en tres fases: un apeo provisional, ya realizado para estabilizar el área de forma urgente, el desescombro y un apeo definitivo, paso previo a la elaboración de un proyecto técnico de rehabilitación a cargo de la propiedad. De no cumplirse estas exigencias de seguridad, el Ayuntamiento actuará de oficio y repercutirá posteriormente los costes a los dueños del inmueble.
«En cuanto a las personas afectadas, el departamento de Servicios Sociales ha estado y continúa en contacto con ellas, realizando las gestiones que corresponden y haciendo el seguimiento de su situación», asegura Barrera.