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Interior destina 700.000 euros a revitalizar la fallida cárcel, que contará con apartamentos para que pernocten las familias de los reclusos

Requena (05/03/21) Fuente Las Provincias 

La fallida y abandonada obra de la cárcel de Siete Aguas ya tiene un nuevo futuro definido después de una década. Tras nueve años con 14,5 millones de euros durmiendo en forma de hormigón armado en la partida El Campillo de Siete Aguas, el Gobierno mueve ficha y saca a concurso la redacción de un nuevo proyecto para elevar allí el mayor psiquiátrico penitenciario del país. Sus directrices son claras: capacidad para 500 presos psiquiátricos de toda España en un espacio de 70.000 metros cuadrados concebido como pueblo más que como prisión, con muchos espacios verdes y con la posibilidad de hospedar en apartamentos a familiares de los internos en las visitas.

Así lo expone la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (SIEPSE) en el pliego técnico que acompaña la salida a concurso público del proyecto básico y de ejecución de la nueva obra, al que se destinan 733.000 euros.

El anteproyecto ha sido desarrollado por arquitectos, médicos y psicólogos. Lo que busca ahora el Gobierno es «un complejo arquitectónico y terapéutico de referencia de hospital psiquiátrico con un modelo alternativo a lo existente». Será el mayor de España, superior a los existentes en Sevilla y en Alicante.

Interior pretende crear un complejo «de referencia» con un modelo de diseño «alternativo» al de los de Sevilla y Alicante

En la cara norte se fija la entrada al recinto a través de una plaza. Al frente hay una estructura en hormigón armado acabada que albergará los servicios administrativos y de control de accesos. A la izquierda hay otro bloque construido que se propone para servicios técnicos: salas hídricas, de calderas y electricidad, almacenes, lavandería, cocina… Entre estos dos edificios se ubicará la unidad de admisión.

A la derecha de la plaza de la entrada, hay una estructura acabada de dos edificaciones. Aquí se planea el área de visitas y centro cultural. Habrá locutorios y espacios de comunicaciones familiares y una serie de apartamentos que permitirá estancias de más de un día para familiares y amigos de los enfermos que podrán hospedarse en el propio recinto. Y es que el hospital «dará servicio a enfermos de todo el territorio nacional», resalta el pliego de SIEPSE.

El centro cultural se concibe como una estructura de una sola planta con forma de L que se utilizará como auditorio y se abrirá hacia un patio para eventos al aire libre. Este patio comunicará con una explanada para deportes y actividades.

Aquello que se planificó hace una década como edificio de enfermería de la prisión Levante II será ahora la unidad sanitaria del centro, con capacidad para 30 camas. Este edificio queda situado en el medio del recinto y en él trabajarán el equipo directivo y médico. Habrá equipamiento para tratamientos y reuniones de los profesionales. Las camas se distribuirán, con zonas de estar, en la planta primera.

Todos los estudios

Los talleres ocupacionales de lo que pretendió ser cárcel cuentan con cuatro estructuras ejecutadas. Esto será la unidad de actividades y formación. Los enfermos podrán cursar desde primaria a la universidad «en una amplísima oferta formativa», contempla la sociedad de Interior. La actividad más amplia será el taller de jardinería.

En cuanto a las unidades residenciales, la intención es que tengan mucha luz natural y vistas al exterior. Nada que ver con celdas. El proyecto incluye diez edificios residenciales con capacidad para 50 internos. En total, 500. Algunos se ubicarán en estructuras ya edificadas y otros serán de nueva planta. El ambicioso psiquiátrico se completa con zonas deportivas tanto cubiertas como al aire libre.

Comparte: La Comunitat tendrá el mayor psiquiátrico penitenciario de España, con 500 internos