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LA BITÁCORA /  JCPG

Supongo que a estas alturas es normal que las iglesias cristianas más importantes -por el número de fieles que tienen, me refiero- pidan perdón a la Humanidad por los daños producidos. Se trata del fanatismo del querer tener siempre la verdad de tu lado, y, en contrapartida, pisotear a los demás. Así que el acto de estos días atrás en la modernísima Suecia tiene un enorme poder simbólico. La cita en el país nórdico viene por la celebración del quinto centenario del segundo cisma del Cristianismo, protagonizado por el monje agustino alemán Martín Lutero desde Alemania, pero extendido con relativa velocidad a otros lugares de Europa. No sé si hay razones para celebrar esto, con la que montó, con la sangre que se vertió y las guerras a que dió lugar.

Han tenido razones para pedir perdón. En Europa se conviene que la Paz de Westfalia pone punto y final a las guerras surgidas, motivadas o con móviles en algún modo de orden religioso. Protestantes y católicos actuales poco tienen que ver con los del pasado. Está bien hacer examen del pasado y pedir perdón por las tropelías, especialmente de parte de la jerarquía.
En estos lares, en los que anida un ancestral anticlericalismo, el objeto que es fuente de todo mal es la Iglesia Católica. Y no digo que no haya razón; pero hay que recordar la sangre derramada por el protestantismo, la llamada del propio Lutero a derramar la sangre de los campesinos en la guerra de 1525, los desmanes de Enrique VIII e Isabel I. Sí, era en nombre de la religión en el que se hacían todas estas barbaridades. El hombre siempre necesita un justificante poderoso para matar en masa y robar en masa. Parece que su conciencia se queda más tranquila así. Matar es pecado; pero cuando se trata de matar en nombre de Dios, y, si es posible, de paso, salvar el alma del muerto en la lid…
Quizás el problema es que se necesitan muchas más peticiones de perdón. Son pocas las que ha habido hasta ahora. ¿Para cuando el comunismo estalinista pedirá perdón por sus enormes crímenes cometidos en España? El cristianismo ha sido históricamente muchas cosas, y ahí está su compleja historia, para encontrar ejemplos de todo tipo, de lo mejor y lo peor. Pero lo peor del cristianismo pasado no puede legitimar de ninguna manera ninguna conducta del islamismo presente, por ejemplo la yihad asesina que golpea de cuando en cuando Europa. Quienes desde la afirmación de los derechos inalienables del hombre critican al cristianismo por esencialista y, al mismo tiempo, justifican al islamismo porque ellos (los críticos) no lo son, no debieran descartar que en la teoría de la ley natural cristiana se encuentre el antecedente imprescindible de la teoría de los derechos del hombre. Desde luego lo buscarán inútilmente en la sharia.

 Fanatismo, fanatismos. Aún están aquí. Quizás jamás se irán. Dicen sus biógrafos oficiales que nació en una cabaña en el monte Paektu, en la frontera con China, y que mientras llegaba al mundo se formó un doble arco iris sobre las montañas y por encima del arco iris una estrella brillante iluminó el cielo. Hablo de Corea del Norte y su anterior líder. Casi podríamos decir que hablamos de teología política. Curioso que en estas latitudes se le alabe. O quizás no tan curioso.

En Los Ruices, a 2 de noviembre de 2016.

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