Elisa Díaz PP: “La inacción del Consell provocó que los residuos del vertedero ilegal de plásticos de Utiel se cuadruplicaran hasta las 40.000 Tn”
Leer más
Una docena de voluntarios y voluntarias de la comarca vigilarán desde hoy nuestro entorno natural
Leer más
El ayudante de dirección, Julián Núñez Sánchez, será el pregonero este año de la Feria de Requena
Leer más
El producto PACK COVIÑAS AL VENT está en oferta
Ver oferta

VINO Y CARDOS. Por El MOJETERO CULTURAL

La mayoría de los requenenses, conocerá del afán de la derechona cultural por anclarnos en ancestros y mitos históricos muy concretos.

Ya en nuestro reciente pasado franquista, tan añorado como rememorado hoy por algunas instancias del poder, el conjunto de los españoles sufrieron, en compensación a la total censura de cualquier manifestación cultural crítica, un redoble del caciquismo y una peculiar exaltación del folclore “popular” patrio. De alguna manera había que eliminar del consciente colectivo, el trabajo de tanto intelectual y artista republicano, después de haber acabado físicamente con los que no pudieron huir de la “cruzada” impulsada por lo mas animal de nuestra sociedad, ¿qué significaban unos cientos de miles de muertos del régimen constitucional, frente a las verdades del nacional catolicismo?, para ellos nada, viva la muerte era el lema, como rezaba el exabructo del íntimo del dictador, Millán Astray.

Todos los años, a partir del 1 de mayo de 1956, lo mejor del régimen se auto complacía felizmente en los llamados “Juegos Florales” o demostraciones de los sindicatos verticales de “coros y danzas” en el estadio Santiago Bernabeu de la capital del imperio. Estos eran una mezcla cutre de tablas de gimnasia, bailes regionales típicos y juegos florales, tan del gusto de los dirigentes autoritarios de cualquier latitud geográfica.

Podemos observar, como todo folclore carente de sentido crítico era, y desgraciadamente sigue siendo, muy apreciado por caciques y su guardia de corps cultural, incluso aquí mismo en Requena.

Muy diferente era el tratamiento recibido por otras manifestaciones culturales que pudieran reflejar el triste discurrir de los días de nuestro sufrido pueblo, incluso aunque formara parte del acervo cultural “popular”. Nos estamos refiriendo, por ejemplo a los Carnavales que, por razones obvias, estaban prohibidísimos, con muy señaladas excepciones.

En sentido contrario, es patente la gran atracción que sentían los próceres del régimen por folclóricas acríticas y toreros, que aun hoy seguimos padeciendo. Para muestra un botón: en Requena está proyectada la apertura del nuevo museo taurino y esperemos que no vuelvan a traernos a mas Leticias Sabateres, sobre todo por el ridículo de esa programación cultural, que no solo recae en sus responsables, si no que da una imagen indigna de lo que aquí somos realmente.

 En breve podremos compensar un poco todo este disparate cultural con la celebración de los carnavales esperando que, el negro trinomio Wert-Gallardón-Fernandez Díaz, aleje sus garras, poco o nada democráticas, de esta divertida manifestación cultural. Aprovecharemos sin duda el poder del disfraz, la sátira y la diversión mas lúdica para demostrar, en nuestro municipio también, qué es lo que somos, qué nos gusta y qué nos disgusta, en unos días de total libertad.

¡A disfrutar señores y señoras con la fiesta de la carne y la sangre!, ésta última, mejor con salsa de tomate, de momento.

Requena, 18 de enero de 2014.

Imágenes:
1.- Demostración sindical anual franquista del 1 de mayo.
2.- Cabezas y caretas, óleo de José Gutierrez Solana, 1943.

Comparte: “De Folclores y Carnavales”