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EL OBSERVATORIO DEL TEJO / JULIÁN SÁNCHEZ

El pasado jueves día 9, fue rechazada por los votos mayoritarios de los grupos políticos municipales de PSOE, Cs y el más reciente conglomerado de Unidos-Podemos, la moción presentada por el Partido Requena y Aldeas consistente en la aprobación de una iniciativa llamada a promover la culminación de remodelación y adecuación de las infraestructuras de la Plaza de Toros de Requena, monumento de estructura mudéjar, construido por suscripción popular a principios del pasado siglo, tal y como es de público conocimiento. Sería conveniente resaltar al efecto que dicha moción aparte del grupo promotor, si fue aprobada y contundentemente defendida por el grupo político del Partido Popular requenense.

La iniciativa, que no había de costar ni un solo euro a las arcas de nuestro municipio, consistía en la gestión de un proyecto para presentar ante el SERVEF a efectos de que, si el organismo competente del fomento del empleo en nuestra Comunidad considerase oportuno, destinase los fondos para acometer dicho propósito mediante la conformación de una Escuela Taller, idéntico procedimiento que se propició por el consistorio de nuestra ciudad hermana de Utiel recientemente, para proceder a la rehabilitación de su flamante coso taurino.

Recordemos que estas infraestructuras, no únicamente son empleadas por los municipios para la celebración de espectáculos relacionados con la tauromaquia, que en cierto modo suelen ser los menos, muy especialmente en las ciudades más pequeñas, pero que habrá que reconocer que realizan una socorrida función de acogida en eventos lúdicos y culturales e, inclusive deportivos, a todos los ayuntamientos y entidades cívicas que ostentan el privilegio de poseer alguno de ellos en su propio municipio.

La aversión y el consiguiente rebote que estas construcciones origina a ciertos estamentos políticos que en la actualidad vienen haciendo bandera contra cualquier vestigio cultural que pueda significarse con nuestra cultura o tradición intrínseca, han podido llevar a cabo el rechazo de esta posibilidad, cuya oposición no se atrevieron a afrontar de plano, habida cuenta que recurrieron al consiguiente eufemismo para propiciar el archivo de la propuesta en el cajón del olvido, donde quedaría expuesta, sin duda ninguna, a un trámite sine díe para no retomarse jamás.

Precisamente el rechazo vino de mano de los partidos políticos que se arrogan para sí el estricto patrimonio del progresismo (¿), nos preguntaríamos que ¿para quién?, porque si progresar consiste en rechazar la rehabilitación y adecuación de un monumento centenario, patrimonio local, favoreciendo además con la realización del proyecto el empleo y la formación de los ciudadanos/as más necesitados/as durante un periodo de dos años y que, además, no te va a costar dinero, vaya un concepto de progreso que atesoran algunos.

Para su rechazo, tal y como antes expusimos, emplearon un recurrente eufemismo. Cito textual:

“El Ayuntamiento formará una comisión de expertos consensuada por todos los grupos políticos que elabore un informe sobre la Plaza de toros en base a los siguientes puntos:

–          Estado actual de la Plaza de toros.

–          Actuaciones que deben emprenderse, priorización y estimación económica.

–          Organismos a los que deben dirigirse los informes anteriores, tipo de ayuda que puede solicitarse y propuesta de declaración del monumento (Bic, patrimonio cultural, otras…”

Deviene clara la intención definitiva de la enmienda, toda vez que todos y cada uno de los puntos en los que se basa la misma están contestados desde el mismo momento de su planteamiento.

En referencia al primer punto aducido, el estado de las infraestructuras de nuestra plaza de toros consta perfectamente documentado en las dependencias del departamento de Urbanismo de nuestro Ayuntamiento, habida cuenta que las últimas reformas efectuadas durante las dos últimas legislaturas, por llamarlo así, han sido llevadas a cabo bajo la dirección y supervisión del arquitecto titular de nuestro Consistorio y su equipo de personal, por lo tanto únicamente con haber solicitado en dicho departamento la información podrían haberse ahorrado cualquier otro trámite.

En lo referente a lo recogido en el segundo punto, simplemente con haber procedido a lo indicado en el punto anterior, hubiesen obtenido contestación a la propuesta del segundo, con la salvedad de que no deberían de haberse preocupado por el coste económico de la operación, habida cuenta que ya manifestamos la evidencia de que, de ser aprobado el proyecto por el Servef, sería ese organismo quien aportase íntegramente los fondos para su realización.

En cuanto al tercero de los puntos, el organismo a dirigirse ya se ha repetido en diversas ocasiones, el Servef y no hace falta que se busque ningún otro, habida cuenta que no existe otro en nuestro panorama público que aporte los fondos a un proyecto que además facilita empleo directo y formación complementada además con el percibo de un salario.

Porque, a estos efectos, para nuestros grupos políticos, así como para quienes experimenten alguna curiosidad de conocer que es y qué significa una escuela taller de competencia delegada en nuestra comunidad, les manifestaré que las Escuelas Taller se constituyen en calidad de proyectos de carácter temporal en los que el aprendizaje y la cualificación se alternan con un trabajo productivo en actividades relacionadas con la recuperación o promoción del patrimonio artístico, histórico, cultural o natural; con la rehabilitación de entornos urbanos o del medio ambiente; la recuperación o creación de infraestructuras públicas, así como con cualquier otra actividad de utilidad pública o social que permita la inserción a través de la profesionalización y adquisición de experiencia de los participantes.

Que las entidades locales son competentes para su promoción, y que los proyectos son realizados en dos etapas. Durante la primera etapa, los alumnos reciben formación profesional ocupacional y en la segunda etapa del proyecto, los alumnos trabajadores complementarán su formación en alternancia con el trabajo y la práctica profesional. En esta etapa los alumnos trabajadores serán contratados por las entidades promotoras en la modalidad del contrato para la formación y el aprendizaje.

Durante la primera etapa (formativa): Los alumnos que participen en estos proyectos tendrán derecho a una beca. La percepción de la beca será incompatible con la realización de trabajos por cuenta propia o ajena.

Durante la segunda etapa (formación en alternancia con la práctica profesional): Los alumnos trabajadores percibirán las retribuciones salariales que les correspondan de conformidad con la normativa vigente, que habitualmente será el 75 por 100 del Salario Mínimo Interprofesional establecido.

A lo largo del proceso formativo, los alumnos trabajadores recibirán orientación, asesoramiento, información profesional y formación empresarial, para lo cual las Escuelas Taller y Casas de Oficios deberán contar con el personal y métodos adecuados.

Pero, además de lo expuesto, el Servef subvenciona la contratación directa durante todo el periodo de ejecución del proyecto, de una serie de profesionales para llevar a cabo en encauce, realización y dirección de las tareas, cuyas cualificaciones van desde un arquitecto técnico, como director o directora del proyecto, un administrativo/a y varios profesionales especialistas en los ramos de actividad que van a desempeñar (albañilería, electricidad, forja, etc.)

Una vez finalizados los proyectos, las entidades promotoras prestarán asistencia técnica a los trabajadores participantes, tanto para la búsqueda de empleo por cuenta ajena como para el establecimiento por cuenta propia. Para ello actuarán a través de sus propias Unidades u Organismos de orientación y asesoramiento, en colaboración con el Servicio Público de Empleo Estatal o Comunidades Autónomas. En caso de existir iniciativas emprendedoras de autoempleo, se podrá promover su inclusión en viveros de empresas, centros de iniciativa empresarial o actuaciones similares. A estos fines, las entidades promotoras podrán solicitar al Servicio Público de Empleo Estatal y otras Administraciones Públicas las ayudas establecidas por los distintos programas de apoyo a la creación de empleo.

La inutilidad de la propuesta aprobada, unida a los recientes acontecimientos que últimamente venimos padeciendo, no únicamente en nuestra ciudad, sino en toda la geografía hispana, nos lleva a pensar que lo de la conservación del patrimonio, al menos en ciertos casos como el que nos ocupa, así como el afrontar las posibilidades de que las personas puedan acceder a su sustento y progresión mediante su aportación al trabajo queda en un muy segundo plano, cuando no en franca. Para los nuevos conceptos de la nueva izquierda “progresista” que emerge bajo las promesas del legendario filántropo Rubín Hood, elucubrando sus fundamentos consistentes bajo la idea de que siempre deviene mejor, en orden a la captación del voto, prometer dinero a la gente por no hacer absolutamente nada, que facilitarles que lo obtengan mediante su propio esfuerzo relegación, concepto taxativamente contrario a la parábola de “dar pescado, en lugar de enseñar a pescar”. El estado de bienestar se construye a partir de las aportaciones de la mayoría dispuesta y preparada para trabajar y emprender, no fomentando que la mayoría lo desintegre chupando de sus recursos como sanguijuelas ociosas en las charcas de los arrozales.

Lo que realmente sucede, en estos casos, es que la dificultad habrá de llegar después, cuando se tenga que llevar a efecto la volátil promesa y no existan recursos en las alhacenas. Claro que siempre quedan las socorridas nóminas de trabajadores y pensionistas para esquilmarlas otro poco más. Deberíamos mirar más la actitud y el ejemplo de los suizos, quienes rechazaron en referéndum y por amplia mayoría, la oferta millonaria de los 2.200 euros ofrecidos para entregarles hacia la ociosidad más demagógica, pero ellos intuyeron a tiempo que la tentadora oferta habría de ser el origen de su más absoluta miseria, claro que Suiza no es España, qué más quisiéramos algunos, pero nuestra similitud, por desgracia, es mucho más conurbana a Grecia, eso es evidente.

Que nuestros munícipes afronten sus opciones como sus conocimientos o voluntades les indiquen, allá su sentido de la responsabilidad, pero, por favor, que no se valgan de eufemismos ni de palabrerías sin el menor sentido, que los ciudadanos no somos párvulos de guardería, al menos algunos luchamos para no serlo, que la legislatura finalizará y quedará lo que quedará, y lo que se deje de hacer luego no lo volváis a llevar al programa, simplemente porque en cada ocasión ya cuela un poquito menos.

Pero recordar que sois pueblo, y que llegará la fase en que deberéis volver a la realidad de las calles y las gentes y entonces, estas mismas gentes, os van a recordar, por activa o por pasiva, lo poco que habéis hecho bien y lo mucho que habéis llegado a hacer mal, únicamente entonces os daréis cuenta de ello, pero ya será irremediablemente tarde.

Julián Sánchez

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