jueves, 18 junio
Requena (18/06/2026)- Carla Cambralla
Pictogramas que orientan, horarios que tranquilizan y secuencias que guían. Las herramientas visuales forman ya parte de nuestro día a día en el CEIP Las Higuerillas, tras convertirnos en el primer colegio de la comarca reconocido oficialmente como Escuela Visual.
Mientras hemos alzado la voz para reclamar una educación pública de calidad, en nuestro centro hemos trabajado también para hacerla más inclusiva y accesible. Por eso, queremos compartir una noticia muy especial:
¡Ya somos una ESCUELA VISUAL!
El programa Escuelas Visuales, impulsado por Miriam Reyes (fundadora de Aprendices Visuales), forma a docentes de toda España en el uso de herramientas visuales. ¿En qué ha consistido nuestro camino? Ha sido algo tan sencillo como poderoso: usar imágenes para explicar el mundo.
Hemos señalizado las aulas con pictogramas, creado horarios con imágenes, mapas visuales, cuentos con pictos… Porque, seamos sinceros… ¿ quién no entiende un dibujo antes que un texto?
Los pictogramas se convierten así en un idioma universal y nuestros beneficiarios son muchos: alumnado de Infantil que todavía no sabe leer, alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (como TEA, TDAH o síndrome de Down), alumnado recién llegado que no domina el idioma, familias que se incorporan al centro y hasta docentes y personal de nueva incorporación.
En definitiva, se beneficia toda nuestra comunidad educativa. Podríamos resumirlo con una metáfora muy clara: Señalizar con imágenes es poner rampas… pero para la mente.
Si hoy nadie imagina un edificio sin rampas físicas, ¿por qué no hacer lo mismo con la comprensión? Por lo que este fue nuestro primer paso. Hemos señalizado aulas, despachos y espacios comunes para que el colegio sea un lugar predecible y seguro. Gracias a esta transformación, nuestro alumnado se orienta mejor y se desplaza con total soltura y confianza.
Con los horarios visuales, el día se convierte en una guía clara de lo realizado y lo que está por venir. Anticipar la rutina elimina la incertidumbre y la ansiedad, mejorando la concentración.
Las secuencias visuales explican paso a paso cómo hacer cualquier tarea, desde lavarse las manos hasta resolver una división. Al saber qué hacer y en qué orden, el alumnado gana muchísima autonomía, teniendo mayor éxito en la tarea.
Las historias sociales son como «mini-películas» de la vida real que explican qué va a pasar y cómo actuar en cada situación. Cuando todo se entiende, participar deja de asustar y la convivencia fluye.
Con el visual thinking convertimos las ideas en dibujos sencillos, flechas y colores para organizar la información. No hace falta saber dibujar, solo hacer visible lo importante para que sea más fácil de recordar. Todo ello, fomenta el pensamiento crítico y creatividad.
Los mapas visuales organizan temas enteros para ver toda la información de un solo vistazo. Ayudan a asociar ideas rápidamente, haciendo que el contenido sea mucho más claro, fácil de comprender y de recordar.
Con los cuentos visuales, la lectura se vuelve un juego. Los pictogramas guían la historia para captar la atención de los niños, ayudándoles a comprender y disfrutar de cada aventura a su propio ritmo.
Convertirnos en Escuela Visual ha supuesto mucho más que incorporar herramientas. Ha implicado reorganizar espacios, formarse y trabajar unidos. La implicación de todo nuestro claustro ha sido fundamental para hacer realidad esta transformación, así como la participación activa de nuestro alumnado, quienes han colaborado con entusiasmo.
Este hito es el resultado de un gran trabajo en equipo: Ana Cristina Garrido, quien ha coordinado el cambio mano a mano con todo el profesorado, junto con Carla Cambralla, encargada de guiar el proceso como mentora de la Asociación Nacional Red Maestras Visuales, acompañando y orientando también a otros centros de Valencia en la implantación de estas herramientas.
Este viaje no ha hecho más que empezar: en el colegio ya estamos listos para los nuevos retos de la mano de la Red Nacional. Lo verdaderamente importante es que todos los centros apuesten por la accesibilidad cognitiva; por eso, el próximo 1 de septiembre se abrirá una nueva convocatoria para dar a más colegios la oportunidad de sumarse al proyecto y transformarse en futuras Escuelas Visuales.
Las imágenes no sustituyen el esfuerzo mental; lo potencian. Al hacer las ideas visibles, aceleramos la comprensión, multiplicamos la atención y logramos que los alumnos sean más autónomos y dueños de su aprendizaje.
Hoy podemos decir con orgullo que el CEIP Las Higuerillas es una Escuela Visual. Un centro donde las barreras desaparecen, la comprensión aumenta y cada alumno encuentra más oportunidades para aprender, participar y crecer.
PORQUE CUANDO LA ESCUELA SE HACE VISIBLE,
LA INCLUSIÓN SE HACE POSIBLE.