lunes, 28 septiembre
Este año, Amacma D8 ha cumplido su mayoría de edad. Dieciocho años desde que en 2008, un grupo de ocho mujeres afectadas por el cáncer de mama se reuniera sin saber que estaban creando el primer eslabón de esta cadena solidaria que se ha convertido en una asociación ejemplar.
Requena (28/09/26) – Nota de prensa de AMACMA D8
Nieves, M.ª Carmen, Purificación, Domitila, Teresa, Inés, Pilar y Nieves, con la ayuda del personal sanitario del Departamento de Salud nº8 de Requena —Mercedes Peris, Ramón Olagüe y Francisco Ripoll—, fundaron la Asociación de Mujeres Afectadas por el Cáncer de Mama. De ahí viene su nombre, Amacma D8.
La asociación nació por la necesidad de que estas mujeres, diagnosticadas con cáncer, pudieran conectarse entre sí para intercambiar experiencias del proceso de su enfermedad; apoyarse emocionalmente y promover la investigación del cáncer de mama; especialmente del triple negativo que es uno de los que presenta peor diagnóstico.
No es casual que el número 8 esté relacionado con Amacma, ya que esta cifra simboliza el infinito y la capacidad de hacer reales los sueños a través del esfuerzo, de la resiliencia y de la disciplina.
La asociación representa todas estas cualidades y además, es sinónimo de sororidad, entrega, dedicación, transparencia, esperanza y solidaridad infinita por parte de estas mujeres y de todas las personas que confían en Amacma. Durante estos años está cumpliendo con creces con sus objetivos de compromiso con las personas afectadas por esta enfermedad.
Hablando de cifras, aunque no presuman de ello, se debe decir bien alto que Amacma ha donado más de 400.000€ a varios estudios de investigación del cáncer de mama y a mejoras en diversos departamentos del Hospital General de Requena. Mejoras de las que se benefician todos los usuarios que acuden a este centro médico, no solo los pacientes oncológicos.
Además de seguir apoyando el estudio del Instituto de Investigación Sanitaria de La Fe, Amacma colabora con Geicam, el grupo líder en investigación del cáncer de mama en España y con FECMA, la Federación Española del Cáncer de Mama.
En sus inicios también donó a otros proyectos del INCLIVA del Hospital Clínico y a la Fundación del Hospital General de Valencia. En los últimos años, la asociación está centrando buena parte de sus esfuerzos a realizar mejoras en el Hospital de Requena. Sin duda, uno de sus mayores méritos es la puesta en marcha del Hospital de Día Oncológico en Requena, donde todos los pacientes que necesiten tratamiento de quimioterapia, pueden recibirla sin tener que desplazarse a Valencia, lo que hace mucho más cómodo y llevadero este proceso, ya de por sí doloroso. Este proyecto comenzó en 2018 (una vez más el 8) y en la actualidad, las mujeres de Amacma siguen recaudando de forma incansable para ayudar cada año a cubrir necesidades de mobiliario o de aparatología de este servicio oncológico.
Amacma está compuesta por alrededor de 220 personas asociadas, de las que en torno a 80 son afectadas de cáncer de mama. Aunque la realidad es que son un grupo reducido de mujeres las que trabajan como hormiguitas, aportando cada una lo que puede. Es admirable verlas con el entusiasmo que colaboran, incluso cuando están en pleno proceso de recuperación de su enfermedad. La cuota para asociarse a Amacma es tan solo de 20€ al año y toda aportación es bienvenida cuando se trata de un fin tan loable.
Para cumplir con sus objetivos es imprescindible la colaboración de miles de personas, empresas y entidades. Son muchos los eventos culturales, deportivos y festivos, que cuentan con Amacma, tanto en nuestra comarca, como fuera. Esta colaboración mutua es el resultado de la credibilidad y confianza que la asociación se ha ido forjando desde su origen, creando una importante red de solidaridad.
El evento estrella de Amacma es la Carrera contra el Cáncer de Mama de Requena que este año llega a su 12ª edición llenando las calles de color gracias a los miles de ciudadanos —han llegado a superar las 5000 personas inscritas— que participan en esta jornada solidaria.
Y a pesar de que el cáncer no sea de color rosa e incluso siga siendo una palabra tabú que ninguno queremos oír como diagnóstico, Amacma ha conseguido movilizar y concienciar a la sociedad cercana de la importancia que tiene ayudarnos para encontrar una cura contra esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas que la sufren.
Además de los logros destacados, hay gestos que parecen simples, pero que son fundamentales para las personas que reciben el golpe del cáncer: tener acompañamiento a una cita médica; apoyo emocional durante el proceso oncológico; recibir un cojín terapéutico tras la operación o hacer ejercicio adaptado en grupo. Y estos también hacen grandes a las mujeres de Amacma.
Por supuesto, lo idóneo sería que se invirtiesen más fondos estatales en investigación y en la sanidad pública para acabar con esta maldita enfermedad que nos puede tocar a cualquiera. Pero mientras tanto, las iniciativas de pacientes seguirán reivindicando y llegando donde no llega la dotación pública.
No cabe en este texto el agradecimiento a todas las personas que se han implicado en Amacma D8 durante estos años. A las mujeres que comenzaron; a las que por desgracia ya no están; a las que continúan trabajando por ofrecer una imagen impecable de la asociación y a las que se unirán para mantener esta red solidaria. Ahí estará Amacma con la esperanza de que llegue ese deseado día en el que el cáncer tenga curación.