lunes, 2 marzo
Con esta movilización, la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes busca dar voz a miles de agricultores, ganaderos y pescadores AUTÓNOMOS que, cada día, sostienen la alimentación y la economía de nuestro país a pesar de las crecientes dificultades
Valencia (01/03/26)
La Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI), manifiesta su apoyo y participación activa en las concentraciones que tendrán lugar hoy lunes, 2 de marzo, en diversas ciudades de todo el territorio nacional.
Con esta movilización, UNASPI busca dar voz a miles de agricultores, ganaderos y pescadores AUTÓNOMOS que, cada día, sostienen la alimentación y la economía de nuestro país a pesar de las crecientes dificultades. La organización quiere dejar claro que apoyará cualquier iniciativa encaminada a defender el futuro del sector y a denunciar un sistema burocrático asfixiante que impide el normal desarrollo de su actividad.
Desde UNASPI reivindican que producir alimentos no puede seguir siendo «un castigo». Denuncian que el trabajador autónomo del campo y del mar se ve obligado a actuar como gestor, abogado y administrativo permanente, pasando más tiempo entre papeles que en la tierra o faenando.
«No pedimos privilegios, pedimos dignidad». «Es inasumible que se nos exijan estándares medioambientales y laborales estrictos mientras se permite la entrada de productos de terceros países, como los amparados por el acuerdo de Mercosur, que no cumplen las mismas reglas. Eso no es transición ecológica, es competencia desleal y dumping que sentencia a nuestras explotaciones familiares».
UNASPI fundamenta su apoyo a esta jornada de hoy, 2 de marzo, en los siguientes ejes irrenunciables:
Para UNASPI, cuando una explotación cierra o un barco amarra definitivamente, no solo se pierde un negocio, sino una familia, un pueblo y una identidad. Por ello, instan a los responsables políticos a escuchar el mensaje que hoy resonará en las calles: sin campo, ganadería y pesca no hay equilibrio territorial ni futuro.
El sector primario no se rinde y hoy, 2 de marzo, saldrá a la calle para exigir la dignidad que le corresponde por ser el motor que alimenta a este país, junto a la plataforma por la dignidad de los autónomos 30N.
MANIFIESTO DE UNASPI
PLATAFORMA POR LA DIGNIDAD DE LOS AUTÓNOMOS 30 N
Hoy hablamos en nombre del campo y del mar.
En nombre de quienes madrugan cuando todavía es de noche. De quienes salen a faenar mientras otros duermen.
De quienes trabajan la tierra, cuidan el ganado y sostienen la alimentación de este país.
Porque sin agricultores, sin ganaderos y sin pescadores no hay alimentación. No hay producto de calidad.
No hay mundo rural ni litoral vivo.
No hay España.
El campo y la mar no está pidiendo privilegios. Está pidiendo dignidad. Está pidiendo poder vivir de su trabajo.
Está pidiendo que producir alimentos no sea una ruina.
Está pidiendo que las normas sean justas.
Desde UNASPI nos unimos a la Plataforma por la Dignidad de los autónomos 30N Defendemos lo mismo para todos los sectores, también para el campo:
Cuotas justas según ingresos reales.
No pagar impuestos por facturas que aún no se han cobrado. Protección real ante enfermedad, accidente o cese de actividad. Y menos burocracia.
Porque ni el agricultor puede ser gestor y abogado a la vez, ni el ganadero administrativo permanente, ni el pescador pasar más tiempo entre papeles que en el mar.
Pero hoy el campo y la pesca afrontan además una amenaza directa: la competencia desleal.
Y aquí tenemos que hablar claro.
Mercosur no puede convertirse en la sentencia de muerte del campo español.
No puede ser que se exija a nuestros agricultores, ganaderos y pescadores estándares medioambientales, sanitarios y laborales cada vez más estrictos… mientras se permite la entrada de productos de terceros países que no cumplen esas mismas condiciones.
Eso es desigualdad.
Eso es poner en riesgo a nuestras explotaciones familiares. Eso es abandonar el relevo generacional.
Eso es empujar al cierre a pequeñas y medianas explotaciones que llevan décadas alimentando a este país.
No se puede hablar de transición ecológica y al mismo tiempo importar productos que no cumplen nuestros estándares.
No se puede exigir sostenibilidad aquí y permitir dumping fuera. El campo no quiere subvenciones eternas.
Quiere reglas justas.
Quiere precios dignos.
Quiere poder competir en igualdad de condiciones.
Quiere que cuando un consumidor compre carne, fruta, aceite o cereal o pescado, sepa que detrás hay garantías reales, no solo una etiqueta.
Porque cuando una explotación cierra o amarra definitivamente un barco, no desaparece solo una actividad económica. Desaparece una familia.
Desaparece un pueblo, un puerto. Desaparece una forma de vida.
Hoy, en decenas de ciudades, el mensaje es uno solo: producir alimentos no puede ser un castigo.
Señores responsables políticos: escuchen al campo y escuchen al mar.
Revisen los acuerdos. Garanticen igualdad. Simplifiquen las normas.
Protejan a quienes cada día alimentan a este país desde la tierra y desde la costa.
Porque sin campo y sin pesca no hay equilibrio territorial, ni identidad, ni futuro.
El campo y la mar no se rinden.
Pero ha llegado el momento de devolverles la dignidad. Y hoy estamos aquí para exigirla.
Gracias