domingo, 8 febrero
Requena (08/02/26)
El Templo de Santa María de Requena acogió el sábado 7 de febrero la inauguración de la exposición «MALUM ET REMEDIUM (El mal y los remedios)», una muestra que combina documentos históricos, piezas bibliográficas y objetos para contar, de forma amena y muy visual, cómo se vivieron las epidemias y cómo se intentó combatirlas, con ciencia, tradición y fe, en Requena y su comarca.
La apertura la realizó Santiago Vañó, nuevo gestor cultural de Requena, que presentó la exposición y cedió el protagonismo a sus comisarios, Ignacio Latorre y Fernando Moya, responsables de un recorrido que el público siguió con atención pese a la mañana fría, coincidiendo además con la Muestra del Embutido.
Epidemias documentadas y una ciudad que «se preparaba»
Ignacio Latorre explicó la primera parte, centrada en los males: desde referencias tempranas como la enfermedad de Alfonso X en 1273 (vinculada a una cantiga dedicada a la Virgen) hasta pestes de los siglos XV-XVII, el cólera del XIX, la gripe de 1918, tifus del siglo XX y el COVID. La exposición pone en valor el enorme fondo del Archivo de Requena y recuerda que la ciudad llegó a aplicar medidas preventivas y controles de caminos, creando auténticos “cordones sanitarios” ante la llegada de brotes.
Sanitarios, boticas y remedios de todo tipo
La segunda parte rinde homenaje a los sanitarios en una época en la que la asistencia dependía en gran medida del concejo. Entre los elementos más llamativos se encuentra la recreación del médico de la peste y documentación sobre médicos, cirujanos, sangradores, boticarios y parteras.
Fernando Moya destacó una pieza clave: un documento de 1545 que inventaría las boticas de Requena y sus contenidos, base para recrear una farmacia histórica con decenas de componentes y fórmulas de época. La muestra amplía además el foco hacia remedios populares (hierbas, recetas tradicionales, usos domésticos), el vino entendido como alimento y medicina, y el apartado de remedios religiosos, con devociones y símbolos protectores vinculados a epidemias.
Cerró el acto María José Martín, que agradeció la asistencia y celebró el resultado de un trabajo “enorme”, animando a visitar la exposición con calma: «esto no se ve de pasada». También se reconoció la colaboración de varias personas en el diseño y montaje y se tuvo un recuerdo para ausencias de última hora.
Como detalle final, se ofreció al público una ramita de arrayán (mirto), planta mediterránea aromática ligada históricamente a usos medicinales y simbólicos. Durante la inauguración se indicó que el catálogo fue gratuito ese día y tendrá un precio de 3 euros en jornadas posteriores.