viernes, 9 octubre
Valencia (09/10/26)- GVA
La Generalitat ha iniciado la limpieza de cañas en el barranco del Magro a la altura de Alfarb y Llombai, donde espera retirar en estos dos municipios unas 2.700 toneladas con objetivo de mejorar la capacidad hidrológica de esta cuenca y de reducir el peligro de incendios.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha realizado una visita técnica a los trabajos que se están llevando a cabo, acompañado por la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo; el alcalde de Llombai, Ramón Gómez, y por representantes de este municipio y de Alfarb.
Mérida ha informado que los trabajos se prolongarán a lo largo de cuatro meses, durante los cuales estará restringido parcialmente el acceso a los viandantes.
Esta actuación supone la primera fase del programa que ha impulsado la Generalitat para limpiar la totalidad del barranco del Magro desde Alfarb hasta Utiel. En los meses siguientes continuarán los trabajos hasta completar los 24 municipios de esta cuenca.
La limpieza de cauces en Alfarb y Llombai supondrá actuar sobre 181.000 metros cuadrados de superficie, el equivalente a unos 25 campos de fútbol. La Generalitat va a proceder a retirar la caña (Arundo donax), que está catalogada como una especie invasora, mediante el desbroce y arranque con medios mecánicos y manuales.
“Al eliminar los densos cañaverales, se incrementa la sección útil del barranco, permitiendo evacuar un mayor volumen de agua durante las crecidas antes de que se produzcan desbordamientos”, ha explicado el comisionado para la Recuperación.
Posteriormente, la Generalitat va a proceder a instalar una cubierta plástica para evitar que la planta vuelva a reproducirse, ya que las raíces de esta especie (rizomas), son extremadamente resistentes y se reproducen con mucha facilidad. El revestimiento oscuro y opaco que se va a colocar bloqueará el proceso de fotosíntesis de la planta.
“A continuación, el siguiente paso de la actuación consistirá en renaturalizar el cauce con la plantación de nuevas especies autóctonas de bosque de ribera, que actúan como freno natural disminuyendo la velocidad del agua en caso de una avenida y favoreciendo la infiltración. De este modo, también restauramos el hábitat, la fauna y la flora de este entorno y contribuimos a generar un espacio verde para el esparcimiento y disfrute de la ciudadanía”, ha señalado Raúl Mérida.
59 millones para limpiar barrancos
El río Magro es un afluente del Júcar que discurre en gran parte por la provincia de Valencia. La mayor parte del año presenta un hilo de agua, de ahí su nombre que proviene del latín ‘maccer’ que significa delgado, flaco o magro. Sin embargo, tras periodos de lluvias intensas o tormentas, puede aumentar su nivel de forma rápida y registrar crecidas importantes. El 29 de octubre de 2024 este barranco multiplicó por 20 su capacidad habitual.
La Generalitat va a llevar a cabo una limpieza de cañas a lo largo de toda la cuenca del Magro y también en la del Turia, Poyo y Picassent para mejorar su capacidad hidráulica. La actuación, que tiene un presupuesto de 59 millones, se extenderá a lo largo de 160 kilómetros lineales de barrancos que discurren en paralelo a 50 municipios.
Según ha señalado Raúl Mérida, aunque las competencias en esta materia corresponden a la Confederación Hidrográfica del Júcar, esta actuación se ha desarrollado ante el interés mostrado por la ciudadanía y con el objetivo de contribuir a la mejora de la seguridad.