domingo, 8 febrero
Requena (08/02/26)
Hay visitas que llegan con agenda institucional… y acaban convirtiéndose en una declaración de cariño al territorio. Eso es lo que se vivió en Requena durante la 31ª Muestra del Embutido Artesano y de Calidad, con la presencia de la ministra Diana Morant, que reconoció abiertamente que era su primera vez en esta cita gastronómica.
“Es mi primera vez, la verdad, tengo que confesarlo… Sí que he estado en la feria del vino, pero no había estado todavía en la feria del embutido. Se lo debía a Requena”, dijo nada más llegar, mostrando cercanía y ganas de conocer de cerca una feria que definió como “la gastronómica por excelencia del invierno en la Comunitat Valenciana”.
Morant aún no había recorrido los stands cuando ya destacaba algo que aquí se sabe bien: que la feria no se entiende sin las personas que han mantenido viva la cocina de siempre. En sus palabras, la recepción por parte de las amas de casa fue “maravillosa” y quiso subrayar su papel como custodias del “espíritu” de una tradición que nació en las casas, en lo doméstico, y que hoy se convierte en orgullo compartido y escaparate.
«Al final son las que han estado guardando el espíritu de esta comida autóctona…», expresó, recordando que Requena “va a presumir de su producto» con una historia que se ha elaborado en familia durante generaciones, y también en el tejido comercial local. Para Morant, esa mezcla entre raíces y presente explica por qué la muestra es mucho más que gastronomía: es turismo, encuentro y llamada, y no solo para Requena. “Aquí no está solo Requena —vino a decir—, está la comarca y está toda la Comunitat Valenciana”.
Recuperación tras la DANA: cifras, campo y una reclamación de coordinación
La visita también tuvo un tramo inevitablemente más serio: el de la recuperación tras la DANA. Morant quiso trasladar a la ciudadanía que el Gobierno de España ha destinado “más de 100 millones de euros” a la recuperación de Requena y aseguró que las inversiones continúan. En ese balance, destacó una cifra concreta: “32 millones” para la recuperación de parcelas agrícolas y caminos, insistiendo en que el daño en la superficie agraria fue especialmente relevante en un municipio donde “se vive de la tierra” y donde era “imprescindible” responder.
Aun así, admitió que le habría gustado ir “más rápido” y apuntó a problemas de coordinación con la Generalitat Valenciana. En sus declaraciones, criticó la falta de ejecución presupuestaria en materia agraria (mencionando 147 millones sin ejecutar) y señaló también que para la DANA existía un presupuesto autonómico de 27 millones “ejecutado en cero”, reclamando que la administración autonómica “se ponga las pilas” y se sitúe del lado de los territorios afectados.
El alcalde: “Que la gente venga, que aquí solo hay que preocuparse de disfrutar”
El cierre lo puso el alcalde de Requena, que aprovechó el momento para recordar lo que se respira cada año en la muestra: la sensación de que Requena se enseña tal y como es, a través de su mesa. Con orgullo por la trayectoria de la feria (31 ediciones celebradas, 33 si se cuentan las dos que no pudieron hacerse por la COVID), el alcalde agradeció la presencia institucional y resumió la esencia de la cita: “la gente viene a disfrutar lo mejor de nuestra gastronomía”.
El embutido vuelve a ser el rey, sí, pero el alcalde quiso ampliar el foco: este 2026, con Requena como Ciudad Española del Vino, las bodegas también ocupan un lugar protagonista. Y alrededor, todo un mapa de sabores de aquí: morteruelo, ajoarriero, quesos locales, productos de proximidad… “Tenemos el agua que es de Requena, el café que es de Requena, los quesos que son de Requena…”, fue enumerando en un mensaje muy reconocible para quien vive la feria como una celebración de identidad.
Y remató con una invitación de las que funcionan: que la gente venga sin complicarse, que aquí “solo” hace falta llegar, estar con los tuyos y dejarse llevar. Porque incluso el frío, en la Muestra del Embutido, tiene remedio: “por mucho frío que haga… la longaniza bien caliente calienta a cualquiera”. Y, como colofón, la llamada de siempre: Requena no es solo feria: es para venir los 365 días del año.