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FUENTE: TELECINCO.ES/EUROPA PRESS | MADRID

El Consejo de Seguridad Nuclear revisó la información disponible sobre la fabricación de las vasijas de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) y de Cofrentes (Valencia) que proceden del mismo fabricante de la de Döel 3, que en agosto de 2012 detectó grietas en su su vasija.

En una respuesta parlamentaria del organismo regulador a diputados del Grupo Mixto a la que ha tenido acceso Europa Press, tras conocerse los fallos en el reactor belga en agosto, el CSN decidió en septiembre acometer una revisión de las inspecciones realizadas durante la fabricación de estas vasijas, puesto que ambas procedían del mismo fabricante.

En concreto, las «primeras medidas pertinentes» para conocer si las plantas atómicas españolas podían estar también afectadas fueron esas revisiones así como las inspecciones realizadas durante la fabricación. Con posterioridad, el regulador ha participado en grupos de trabajo internacionales, constituidos por organismos de distintos países para asesorar al regulador belga (FANC) y compartir con todos ellos sus conocimientos y prácticas reguladoras.

Según informa el CSN, este grupo, «de forma preliminar» y coincidiendo con las actuaciones que se propusieron meses más tarde por parte de la Asociación de Autoridades Reguladoras de Seguridad Nuclear de Europa Occidental (WENRA), valoraron que las vasijas afectadas fueron las fabricadas mediante el proceso de forja.

Además, añade que el resto de las plantas fueron «descartadas preliminarmente» y que esta decisión fue después respaldada por las conclusiones de los grupos de expertos como por las recomendaciones de WENRA.

En definitiva, tras estas inspecciones del CSN a los titulares de Cofrentes y Garoña, concluyeron que hay «ciertas diferencias» en el proceso de fabricación y en el material de las virolas de las vasijas españolas respecto de las vasijas belgas, como un mayor diámetro practicado sobre el lingote inicial, que reducen la probabilidad de aparición de defectos por hidrógeno.

Asimismo, señala que está «garantizado» que los métodos de inspección en servicio de la vasija habrían podido detectar estos defectos si existieran. Al mismo tiempo, subraya que los tratamientos térmicos practicados durante la fabricación, minimizan la aparición de defectos de tipo laminar debido al hidrógeno. Esto llevó al CSN a «no requerir ninguna actuación adicional» a los titulares de las centrales nucleares españolas en operación.

En todo caso, el CSN recuerda tras la solicitud de renovación de la licencia de explotación presentada por el titular de Garoña, se emitió una Instrucción Técnica Complementaria sobre la documentación y los requisitos adicionales asociados.

Esta ITC requiere al titular que elabore y remita al CSN un plan de inspección de la vasija del reactor, a la luz de los fenómenos degradatorios detectados en las centrales de Döel 3 y Tihange 2. Este plan de inspección deberá haberse completado antes de la carga de combustible.

Comparte: El Consejo de Seguridad Nuclear revisó Cofrentes al ver el fallo de la Central Belga