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LA BITÁCORA DE BRAUDEL /JCPG

Antes de que tuviera lugar la guerra civil, durante el reinado de Alfonso XIII, cuyo período histórico empieza a ser reivindicado bajo diversos puntos de vista, alejándolo de las sombras que la historiografía teleologista (por no decir, manifiestamente interesada en construir espantajos históricos), nuestro país gozaba de una pléyade de excelentes escritores e intelectuales. Hoy traigo aquí al enorme Eugenio d’Ors. Intelectual refinado, sus simpatías ultraconservadoras le han conducido a ser rechazado por muchos; pues efectivamente participaría en la labor cultural del régimen franquista. Pero prescindiendo de todo esto, nos interesa hoy un libro diferente. Se trata de La vida breve.

Resulta que el que esto escribe pasa algunas horas de guardia en la biblioteca, probablemente uno de los mejores lugares para pasar el día. Y cae en mis manos la edición de los años 1920 de este libro. Por lo que leo se trata de una especie de crónica social de aquellos años que él estaba publicando en la revista Blanco Y Negro. De hecho estuvo publicándola entre 1925 y 1931. Entiéndase por crónica social algo muy distinto a lo que hoy los programas del corazón nos tienen acostumbrados (tienen acostumbrados a algunos). Era, en realidad, un comentario sobre tertulias, exposiciones, actos literarios, debates.

Pues bien, don Eugenio comenta en un instante la visita del hispanista británico J. B. Trend; el inglés fue el primer profesor de español en Cambridge y traductor de Calderón a la lengua de Shakespeare, pero también un musicólogo de relevancia, amante del arte de Manuel de Falla y, en general, del arte y la música española. Le debía caer bien porque los coloquios con el inglés abundan en el libro.  Un día en Mallorca ante unos olivos, unas cabras, un camino pedregoso y una viña en pérgola, pronunció estas memorables palabras: «¡He aquí la civilización!».

Impresionante. Y muy real. ¿Acaso no han sido los vinos, los cereales y las oliveras los fundamentos de nuestra civilización mediterránea? Tan obvia es la tradición griega y el poso cultural romano sobre el vino que es innecesario extenderse aquí sobre ello. Para qué mencionar las Sadradas Escrituras, o los textos no menos sagrados de Homero. El vino está omnipresente. Así es en nuestra tierra, en nuestra vida.

Y escucho que nuevamente la radio vendrá a primeros de junio a Utiel. En la Bodega Redonda estará RNE. ya estuvo en Requena este invierno el programa de Pepa Fernández. Parece, pues, que algo empieza a cambiar. Se está andando un camino importantísimo. Y el vino, la civilización misma, es su núcleo.

Bien por nuestro vino. Bien por nuestra tierra.

En Los Ruices, a 20 de abril de 2016.

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