jueves, 3 abril
Aguado denuncia la pérdida de competitividad y pide al Gobierno y la UE los mismos aranceles a los productos estadounidenses como las almendras y las nueces
Valencia (03/04/25)- AVA-ASAJA
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) advierte de que la imposición por parte del Gobierno de Estados Unidos de aranceles del 20% a los productos agrarios de la Unión Europea “no es una buena noticia ni para la Comunitat Valenciana ni para Estados Unidos, porque va a traducirse en una pérdida de competitividad y en un aumento de los precios de los alimentos”.
Para la agricultura valenciana, afirma el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, “el mercado estadounidense era muy interesante hasta que nos cerraron el envío de clementinas, pero desde entonces ha pasado a ser un destino muchísimo menor que la Unión Europea, donde ahora destacan las ventas de vino, aceite y hortalizas. De todos modos, no es positivo perder competitividad en otro mercado internacional con millones de consumidores después de que en 2014 perdimos ya el mercado ruso”. Además, el sector agrario valenciano puede sufrir “pérdidas indirectas en caso de que productos de otros países que hasta ahora iban a Estados Unidos se conviertan en una competencia, en muchos casos desleal, para los productos valencianos”.
AVA-ASAJA solicita al Gobierno español y a la Unión Europea que “compensen debidamente a los sectores afectados como el agrario y no les vuelvan a dejar en la estacada como ocurrió con el veto ruso o los aranceles de la anterior legislatura de Trump”. Aguado defiende “la reciprocidad y, en este sentido, no entenderíamos otra respuesta por parte de nuestros gobernantes que contestar con el mismo arancel a los productos agrarios estadounidenses que vienen aquí, destinando esa mayor recaudación para compensar a los sectores perjudicados”. La organización subraya las almendras y nueces que “inundan nuestro mercado y hunden los precios en origen”.
Abrir mercados
La organización nacional ASAJA también pide no quedarse en la defensa, sino también pasar a la acción: “Es el momento de abrir nuevos mercados y reforzar nuestra capacidad de exportación en aquellos destinos donde podamos crecer con garantías. Para ello, es fundamental que la Unión Europea aumente el presupuesto destinado a los programas de promoción agroalimentaria, porque si no podemos vender en Estados Unidos en igualdad de condiciones, tendremos que buscar alternativas que nos permitan seguir creciendo y garantizando la viabilidad de nuestro sector”.
Con todo, ASAJA se pregunta “¿por qué siempre es el sector agroalimentario el que acaba pagando los efectos de decisiones políticas y comerciales? Mientras se imponen aranceles a nuestros productos agrícolas, permitiendo que el campo sufra las consecuencias de disputas ajenas, seguimos dependiendo del gas ruso sin que haya una medida similar que reparta los costos de la guerra de Ucrania de manera más equitativa. ¿Por qué no se impone un arancel al gas ruso para que todos los ciudadanos soporten las consecuencias de la guerra en Ucrania? Si realmente queremos una política comercial coherente y justa, no podemos cargar siempre las crisis sobre los mismos sectores. Es hora de que los sacrificios sean compartidos y que las decisiones estratégicas se tomen con un criterio de equidad”.